Si queremos poner remedio al estrés en nuestras vidas, es necesario saber identificar qué es lo que lo está causando. De esa manera, podremos solucionar el problema de raíz y, sobre todo, hacerlo de forma eficiente. Por desgracia, muchas personas con cuadros de estrés agudo crónico no prestan atención a las causas y únicamente tratan los síntomas del estrés que padecen con fármacos, cuyos efectos secundarios son tan peligrosos y perjudiciales como las consecuencias de padecer estrés crónico.
En el artículo de hoy en Salud y Amistad vamos a prestar atención a las principales causas que originan el estrés, para que puedas identificarlas y ponerles fácil remedio o, en todo caso, evitar que se reproduzcan demasiado a menudo.

Situaciones que requieren un elevado y rápido procesamiento de información

Este tipo de fenómenos son muy frecuentes en el entorno laboral, donde se nos exige un rendimiento demasiado alto sin prestar atención a nuestra calidad de vida. Se trata de un grave error, pues este tipo de estrés puede implicar una pérdida de rendimiento a medio y largo plazo. Estas situaciones pueden tener lugar en otro tipo de contextos como una mudanza, una competición deportiva, la organización de una boda o algún otro tipo de evento, etc.

Presión grupal

Determinados entornos sociales y compañías pueden contribuir severamente a causarnos estrés. Las amistades, la familia o nuestra pareja pueden contribuir a generar una presión sobre nuestro comportamiento, gustos o preferencias que pueden llegar a afectar a nuestra autoestima y estabilidad emocional. Si esta situación se prolonga en el tiempo puede dar lugar a problemas derivados del estrés.

Factores físicos y ambientales

La contaminación lumínica y, sobre todo, el ruido son sin duda dos de los aspectos ambientales más característicos de la vida moderna y dos de los factores del estrés agudo crónico; es decir, causas de estrés que ignoramos debido a que nos hemos acostumbrados a ellas.

causas de estrés

La mala higiene postural es otro de los factores más frecuentes en la vida moderna. Una mala atención a nuestra forma de caminar o de sentarnos, especialmente en el trabajo -cuando debemos permanecer varias horas en un escritorio- son causas frecuentes de estrés.
Por último, debes tener en cuenta que el ejercicio físico, aunque en pequeñas dosis puede ser un excelente remedio contra la ansiedad, cuando se prolonga en el tiempo -y especialmente si acarrea algún tipo de lesión-, puede convertirse en un importante factor desencadenante de estrés. Por lo tanto, deberías medir el esfuerzo, intensidad y frecuencia de tu actividad física para asegurarte de que redunde en tu beneficio y no al contrario.
¿Te has sentido identificado con alguna de estas frecuentes causas de estrés? ¿Eras consciente de ella? Sigue leyendo y averigua qué otras causas pueden estar generándote estrés.

Imagen: Michael ClesleMr. E?

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