En un artículo anterior hablamos sobre cómo actuar ante la borrachera de un amigo. Pero, ¿qué hacer si tu hijo llega borracho? ¿Cómo actuarías ante esta situación? Parece una situación un poco incómoda porque él hablará incoherencias, hará acciones extrañas y, sobre todo, no estará en condiciones para razonar.

Enfrentarse a un hijo que llega borracho a casa es una pesadilla para muchos padres, y muchos no saben muy bien cómo actuar ante una situación de embriaguez, en parte por la rabia, pero en parte también porque la situación se puede ir de las manos.

Evitar las malas maneras es fundamental, pero, además, es importante proceder adecuadamente. Veamos qué hacer si tu hijo llega borracho, o mejor dicho, veremos palabras para un hijo que toma alcohol.

Índice

7 consejos para atender a un hijo que llega borracho

hijo llega borracho

 

Si tu hijo llega borracho a casa, es importante tomar medidas adecuadas para asegurarte de que él esté seguro y que entienda las consecuencias de sus acciones. Aquí hay algunas recomendaciones generales que puedes seguir…

1. Mantén la calma

Puede ser aterrador y muy molesto ver a un hijo borracho, especialmente la primera vez. Mantener la calma es fundamental para actuar correctamente y hacer algo que pueda provocar un mal mayor.

Ten en cuenta que tu hijo está en un estado muy vulnerable, tanto física como mentalmente, y a pesar de que puedas estar enfadado con él, lo que necesita tu hijo en ese momento es tu cuidado, no una charla ni una reprimenda.

Lo que debes hacer es hablar claramente, con calma y con cuidado con tu hijo y quedarte con él hasta que esté completamente sobrio, no importa lo cansado que estés. No chilles, ni grites, tampoco te burles y, sobre todo, no hagas nada que pueda ser interpretado por él como un acto de violencia.

2. Averigua cuánto ha bebido

Los muchachos pueden aparecer muy borracho después de consumir cantidades relativamente pequeñas de alcohol, porque que tienen baja tolerancia a este. Sin embargo, si tu hijo llega borracho por haber bebido más alcohol del que su cuerpo puede asimilar, puede estar en riesgo de intoxicación por alcohol.

También es importante que averigües si ha consumido otras sustancias (drogas). Esto puede ser difícil, pero hay que intentarlo. Otra opción es tener en caso un medidor de alcohol en sangre y un test de drogas (se pueden encontrar muchos productos de este tipo en farmacias).

3. Busca ayuda médica si es necesario

Lleva a tu hijo urgencias o llama a una ambulancia si es incapaz de hablar o es incoherente, si vomita (esta es el primer método de defensa que el cuerpo usa contra la sobredosis), si está tomando medicamentos, si se desmaya o si se cae y golpea.

4. Llama a la policía si tu hijo llega borracho y se pone violento

El riesgo de violencia en la familia aumenta con el consumo de alcohol. Si tu retoño te amenaza o se pone violento llama a la policía inmediatamente. Este tipo de situación puede terminar fácilmente en tragedia. Si tu hijo llega borracho y con tendencias suicidas, también llama a las autoridades.

Lo mismo ocurre alguien presente se vuelve violento hacia tu hijo.

5. Rehidrátalo

rehidratar a un borracho

Anima a tu hijo a beber agua lentamente para que se rehidrate. Pero ten en cuenta que esto puede inducir el vómito. Por eso hay que hacer despacio y poco a poco. Si vomita, hay que ir a urgencias. Dale algún remedio para la resaca.

6. Mantenlo despierto

Puede parecer contradictorio mantener a alguien despierto cuando está borracho. Pero es menor que se le hayan pasado los efectos del alcohol antes de dejarlo «dormir la mona», como suele decirse. De esa manera, podrás estar más seguro de que  no va a vomitar mientras duerme, lo cual implica un alto riesgo de asfixia.

Si parece tu hijo llega borracho y está cada vez más intoxicado según pasa el tiempo, hay que solicitar ayuda médica.

7. Colócalo en posición de recuperación si tu hijo llega borracho

Si tu hijo llega borracho y no puede levantarse o no eres capaz de llevarlo a urgencias, debes colocarlo en la posición lateral de seguridad y llamar a una ambulancia. Si se le ha pasado la borrachera, asegúrate de que se coloca en posición de recuperación para dormir. De esa manera, si vomita durante la noche, es menos probable que inhale el vómito.

8. Establece límites

Sí, establecer límites es una parte importante de ayudar a tu hijo a entender las consecuencias de sus acciones y a tomar responsabilidad por sus decisiones. Al establecer límites claros, puedes ayudar a tu hijo a entender lo que se espera de él y las consecuencias de no cumplir con esas expectativas.

9. Habla con él

Una vez que tu hijo esté sobrio, habla con él sobre lo que sucedió. Pregúntale cómo se siente y por qué decidió beber. Es importante que no lo juzgues o lo regañes, sino que le brindes tu apoyo y lo orientes.

Eso sí, ten autoridad y carácter para enfrentarlo, pues los jóvenes suelen aprovechar cualquier cosa para hacer lo que quieran. Ten cuidado de ser un padre demasiado alcahueta porque cuando sea un adulto no podrá controlar esos impulsos de alcoholismo.

Por lo tanto, si tu hijo llega borracho, espera a que sea lo suficientemente capaz de entenderte.

10. Vela por su seguridad si tu hijo llega borracho

hijo llega borracho

Es importante velar de que tu hijo esté seguro si ha llegado a casa borracho. Si tu hijo está en un estado de embriaguez, es posible que esté en riesgo de lesiones o accidentes. Por lo tanto, es indispensable tomar medidas como no dejarlo solo, arrecostarlo en una silla o mueble, revisar sus signos vitales, etc.

Consideraciones finales

La primera vez es la más dura, y debería ser la última. No lo olvides: si tu hijo llega borracho, cuando se le pase, deberías tener una charla con él, sin castigos ni amenazas.  Y si esta situación se repite con frecuencia, deberías buscar ayuda. El alcoholismo es un problema muy serio

Lo ideal es busca ayuda profesional en caso de que tu hijo tenga un problema de alcoholismo o si sus hábitos de consumo de alcohol son preocupantes. Habla con un médico o un terapeuta para que te orienten sobre las opciones de tratamiento disponibles.

Recuerda que el alcoholismo es una enfermedad crónica y progresiva, caracterizada por el consumo excesivo y descontrolado de alcohol. Tiene efectos negativos sobre la salud, las relaciones interpersonales, las responsabilidades sociales y laborales.