La tos es una expulsión brusca, violenta y ruidosa del aire contenido en los pulmones producida por la irritación de las vías respiratorias o para mantener el aire de los pulmones limpio de sustancias extrañas.

A rasgos generales, dicha afección se puede dividir en dos grupos: tos seca o tos con mocos (que tendremos en cuenta para aplicar un método curativo u otro). La mayoría de las veces, salvo infecciones graves, se puede aliviar fácilmente con algunos de éstos remedios caseros:

Miel con limón

Esta mezcla de ingredientes suaviza la garganta y calma la irritación. Está especialmente indicado para tos seca y se debe tomar tantas veces como se desee a lo largo del día.

Vapores

Consiste en hervir agua y añadirle opcionalmente alguna esencia, por ejemplo, eucalipto. El enfermo deberá retirar el agua del fuego una vez esté en ebullición y colocarse una toalla cubriendo la cabeza y la olla para aspirar el vapor. La finalidad de este remedio es romper la mucosidad y poder expulsarla del organismo de una manera más rápida.

Sin título-1Tomillo

Preparar te de tomillo ayuda a calmar la tos y relajar la musculatura de la tráquea. Machacaremos dos cucharadas de tomillo y verteremos sobre éste, agua hirviendo. Dejamos reposar diez minutos y solo tenemos que colarlo y acompañarlo del endulzante que prefiramos (la miel sería ideal).

Jengibre

Sus propiedades son infinitas. Las antiinflamatorias, antitusivas y antibióticas son ideales para combatir la tos. A su vez, ayuda a que el sistema inmunológico luche contra la invasión de los virus y las bacterias. Podemos tomarlo rallado sobre nuestros alimentos preferidos o en forma de te.

Aloe vera

Esta planta nos ayudará a regenerar los tejidos afectados por la irritación causada por una tos repetitiva. Podemos preparar una bebida para tomar todas las mañanas, que refrigerada puede durar más de 5 días. Herviremos 1 litro de agua al que echaremos la pulpa de una hoja de aloe vera pequeña y la misma cantidad de miel para mejorar el gusto y aumentar la efectividad.

Cebolla

La cebolla nos ofrece propiedades expectorantes y antitusivas. Podemos aprovechar sus beneficios de dos maneras. La primera consiste en trocear cebolla y ponerla en la mesita de noche para calmar la tos y poder realizar un sueño más placentero. También podemos picarla y colocarla en un recipiente junto a miel y limón y dejar que macere durante 6 horas, para así, empezar a utilizar su jugo tomando una cucharada 3 veces al día.

Ajo

Prepararemos un potente jarabe antiséptico moliendo un diente de ajo mezclado con una cucharada de aceite de oliva. Es recomendable tomarse una cucharada, por la mañana, en ayunas hasta que cedan los síntomas.

Como hemos visto, todos estos productos los podemos encontrar fácilmente en casa. Depende del tipo de tos que tengamos podemos combinar uno o varios remedios tantas veces como deseemos.

¿Te animas a probarlos y a contarnos tu experiencia?